¿Quieres invertir en una guitarra de luthier pero te surgen dudas a la hora de comprar? Que no te den gato por liebre, aprende a identificar la mejor calidad.

Lo primero que quiero que sepas, es que construyo guitarras de luthier sin ser experto en tocar la guitarra.

De hecho, tampoco tengo estudios musicales.

Siempre tuve buen oído para la música, pero mis habilidades artísticas estaban encaminadas a los trabajos manuales y no dediqué tiempo a aprender a tocar instrumentos.

Esto no me hace sentir ni bien ni mal, simplemente, es así. 

Si esto supone un problema para tí o piensas que por ello, no soy capaz de construir guitarras de primera, lo mejor es que dejes de leer el blog en este momento. 

A menudo, suelo poner el ejemplo de Beethoven, posiblemente uno de los mejores compositores de la historia. 

Sordo.

Guitarras de luthier

Entrando en el tema del que vamos a hablar en este post, me gustaría dejar claro, que la gran mayoría de los compañeros luthiers que he tenido el honor de conocer, son gente excepcionalmente honrada y no pretenden engañar a nadie. 

Pero como en la vida, hay gente que son personas y otros que son personajes, me gustaría darte algunas pautas para que, si te topas con algún indeseable poco profesional, lo puedas identificar, teniendo la seguridad de estar invirtiendo tu dinero en una guitarra de luthier auténtica y de categoría superior. 

(

Aunque el luthier no sea el más famoso del mundo…

Está claro y es lógico que las mejores guitarras, y las que mejor suenan, son las que están hechas por un luthier.

Pero, ¿cómo saber si la guitarra que vamos a comprar está construida realmente por un guitarrero o sólo le ha puesto su etiqueta?

Hay muchos luthiers reconocidos de alto prestigio, que actualmente tienen comercializadas varias líneas de producto.

Además de la gama superior propia de guitarras que construyen los luthiers, tienen en venta otras guitarras que suelen denominar de estudio. 

Estas guitarras, están construidas en su mayoría por fábricas, supuestamente bajo las indicaciones en términos de diseño que marca el guitarrero en cuestión y en algunos casos, después ejecutan las modificaciones que ellos estimen oportunas. 

De esta forma, la guitarra pasa a contar con la supervisión y a estar amparada por las condiciones de garantía de la propia marca.

Eso sí, cabe decir que éstas guitarras tienen un precio considerablemente menor que las guitarras del luthier de la casa que las comercializa y normalmente nunca se venden sin especificar que se trata de la “gama blanca” por así decirlo.

Un buen luthier “no miente”, y una guitarra de luthier, si está bien hecha, tampoco.

Se establece mucha diferencia de precio entre unas guitarras y otras, incluso dentro de las guitarras artesanas hechas por el mismo luthier. 

La diferencia radica en varios factores, como por ejemplo, los materiales, las maderas y el sonido. 

En cuestión de maderas, dentro del gremio se sabe que las buenas escasean y no son baratas. Mucho menos cuando están almacenadas durante bastante tiempo, aspecto fundamental que influye para el sonido que proyecte el instrumento una vez construido.

Lo normal, quitando las particularidades de los tiempos pandémicos que hemos pasado, es que el luthier, no tenga problemas en invitarte a su taller y que pruebes sus guitarras o que puedas ser parte del proceso de construcción de tu guitarra. 

Si notas que evita por todos los medios que te metas en su taller, puede ser una señal para dudar.

Al tratarse de un trabajo que lleva a cabo el luthier de forma artesana, nunca saldrán dos guitarras iguales con exacto sonido. Por lo tanto, por mucho que quiera y muchas horas que le dedique, un solo luthier sin ayuda, no podrá hacer mucho más allá de 3 guitarras en un mes.

Detalles de una guitarra de luthier que hablan por sí solos.

Una vez tomada la decisión de realizar la inversión y encargar una guitarra a un luthier, hay varios puntos a tener en cuenta que determinan de forma inequívoca si la calidad del instrumento que tienes delante.

Bien merece el precio que vas a pagar por ella.

  • Estará siempre construida con madera maciza con el tiempo de secado que exija cada una de las especies.
  • En cuanto al sonido, se pretende que sea lo más duradero y limpio, siempre sin cerdeo.
  • En la tapa armónica, las vetas discurrirán paralelas a una distancia no superior a 2 mm. 
  • El abeto o cedro seguramente será el material elegido en la tapa.
  • Los aros y el fondo suelen ser de ciprés y palo santo 
  • El diapasón de ébano, a parte de ser estéticamente bonito, otorga estabilidad, calidad y resistencia.

Si después de leer el artículo, aún tienes dudas, lo mejor es que busques un luthier cerca de tí, y te dejes aconsejar en persona.

Como te he dicho antes, lo normal es que te topes con buena gente ya que es lo que abunda.

Y si concretamente quieres venir a verme a mí, estaré encantado de asesorarte y ayudarte en todo lo que esté en mi mano. 

Puedes echar un vistazo a mi historia y pedir cita para vernos en persona o por videollamada pinchando aquí.

Deja un comentario